¿Cuándo conviene usar una tabla?
- Cuando los datos tienen una estructura repetida: un producto por fila, un dato por columna.
- Ejemplos típicos: una factura, un horario de clases, una lista de precios o un cuadro comparativo.
- Cada celda funciona como un mini documento de texto: admite su propio formato, y la tabla puede ordenar filas o calcular totales con fórmulas.
- Es mucho más prolija que alinear texto a mano con tabulaciones o espacios, que se desarman apenas se agrega o quita una palabra.